Las grandes empresas valoran nuestro sistema tributario

Ha llegado recientemente a mis manos un documento titulado “LA PERCEPCIÓN DE LAS GRANDES EMPRESAS SOBRE EL SISTEMA TRIBUTARIO ESPAÑOL”, el cual es fruto de un  estudio dela Fundación Impuestosy Competitividad yla Universidad Pontificia Comillas (ICAI-ICADE) y la verdad es que el resultado, no siendo malo (las empresas atribuyen una nota media del 6,63 sobre 10), genera un punto de decepción.

En efecto, la nota media no deja de ser aceptable, pero cuando se analiza el documento en detalle, aparecen datos  o conclusiones bastante negativas, como las que a continuación detallamos:

  • Para el 94´44% es necesaria la simplificación y clarificación de las normas tributarias.
  • El 95´83% considera que hay bastante o mucha economía sumergida.
  • Para el 78% hay poca o ninguna estabilidad de las normas fiscales y ello entorpece bastante o mucho las decisiones de inversión de las empresas (73%).
  • Estiman insuficiente la difusión de las nuevas normas (70%) y de los criterios interpretativos (85%).
  • Falta fluidez en los procedimientos de consulta a la Administración tributaria.
  • Un 71% cree, en relación con los beneficios fiscales, que una cosa es lo que dice la ley y otra su aplicación administrativa, lo que nos recuerda al Conde Romanones y su conocida frase “Déjenlos que legislen, que ya haré yo mis reglamentos” (y cabría añadir “y mis contestaciones de la DGT”).
  • En cuanto a los plazos, un 70% por 100 de los encuestados opina que hay un poco o ningún cumplimiento de los mismos.
  • Consideran relevante la falta de motivación de los actos (poca o ninguna) dictados en procedimientos de “comprobación limitada y gestión en general” (54%), “expedientes sancionadores” (54%) y “resoluciones de recursos de reposición” (63%).
  • Entre el 61 y el 74% estiman que hay poca o ninguna disposición al diálogo y apertura por parte de la Administración en la aplicación del sistema fiscal.
  • Entienden poco o nada útiles el recurso de reposición  (76´92%) y la vía económica administrativa (52´3%); así como la doble instancia en esta última vía (77´2%). Y estiman que en pocos o ninguno de los casos los Tribunales Económico Administrativos revocan los actos administrativos impugnados (por encima del 70%).
  • Perciben como bastante o muy necesaria una jurisdicción con una formación más especializada en la interpretación de normas tributarias (92%) o lo que es lo mismo, entienden que los jueces de lo contencioso administrativo no están suficientemente preparados.

 La lista es, como digo, bastante decepcionante, especialmente si tenemos en consideración que el pasado 1 de julio de 2012 se cumplieron 8 años desde la entrada en vigor dela actual Ley GeneralTributaria (Ley 58/2003, de 17 de diciembre), y esa decepción surge porque todos los que, de una forma u otra, operamos en el sistema tributario español tenemos algo que ver con esos resultados y en cierto modo, porque ahora se evidencia que no aprovechamos la reforma dela Ley General Tributaria lo suficiente (la anterior era de 28 de diciembre de 1963), como para crear un sistema tributario más moderno, ágil y adaptado a las necesidades de la sociedad actual.

En efecto, las debilidades advertidas, se aprecian más si tenemos en consideración los objetivos que planteó la actual Ley General Tributaria en su exposición de motivos, que no eran otros que reforzar las garantías de los contribuyentes y la seguridad jurídica, impulsar la unificación de criterios en la actuación administrativa, posibilitar la utilización de las nuevas tecnologías y modernizar los procedimientos tributarios, establecer mecanismos que refuercen la lucha contra el fraude, el control tributario y el cobro de las deudas tributarias y disminuir los niveles actuales de litigiosidad en materia tributaria,… Pues bien, la mayoría de estos objetivos deben entenderse no alcanzados, a la luz de las conclusiones del mencionado informe.

Por otro lado, la situación que estamos viviendo tampoco ayuda a la consecución de tales objetivos, pues como puede observarse en estos meses, se está legislando con urgencia y parcheando constantemente el sistema tributario, lo cual genera el desconcierto y la confusión que se manifiesta en las conclusiones del presente informe.

Un ejemplo claro lo estamos viviendo con la llamada amnistía fiscal, se regula por la D.A. 1ª del Real Decreto Ley 12/2012, el 30 de marzo, a las pocas semanas se publica una Orden Ministerial cuyo contenido no se ampara en la regulación inicial, para evitar esta situación se modifica la regulación inicial a través del Real Decreto Ley 19/2012, con posterioridadla Dirección Generalde Tributos emite un “informe” con el que pretende aclarar dudas (en definitiva dar seguridad jurídica) y al día siguiente varias asociaciones de funcionarios de Hacienda dicen que no lo comparten, que no les vincula y que no lo van a aplicar, en fin, creo que sobran los comentarios …

La RAE define sistema, como aquel conjunto de reglas o principios sobre una materia racionalmente enlazados entre sí. Pues bien, el sistema tributario español está formado por un conjunto de normas presupuestarias y tributarias que regulan una parte importante de la configuración de los presupuestos, las distintas figuras impositivas y las relaciones administración–contribuyente y ese conjunto de normas debe estar adecuadamente entrelazado, de forma que sirva de la mejor manera posible al cumplimiento de sus fines.

Por ello su reforma debe ser siempre consensuada, reflexionada, de modo que cualquier alteración en dicho sistema no produzca descoordinación, incoherencia u otros efectos negativos no esperados y en mi opinión, ello no se está cuidando en la actualidad.

Así y como un simple ejemplo, cuando se aprobóla actual Leydel IRPF (ley 35/2006) existían y eran de aplicación en toda España un Impuesto sobre el Patrimonio y un Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones y las tres figuras impositivas daban forma a la imposición directa sobre las personas físicas, de la noche a la mañana desaparece el Impuesto sobre el Patrimonio y en varias comunidades autónomas también el de Sucesiones y Donaciones, de modo que esa configuración global de la imposición directa de las personas físicas queda descuajeringada, aparecen deficiencias en el control tributario, supuestos de desimposición, revalorizaciones fiscales no gravadas, ….

En mi opinión, este tipo de informes tienen gran valor y nos deben llevar a la conclusión de que para poder mejorar la percepción de nuestro sistema tributario, resulta preciso una profunda y reflexionada reforma del mismo, pero en su conjunto, de forma que se le dote de coherencia y se avance en las relaciones contribuyente–administración incorporando prácticas contrastadas de otros países (como por ejemplo, los tax rullings en Holanda).

Por último, quiero terminar apuntando, que no todo son malas valoraciones a nuestro sistema tributario, el 96% de las empresas consultadas valora como bastante o muy adecuado el grado de modernización dela Administración Tributaria, valorando positivamente los sistemas electrónicos desarrollados en los últimos años y el sistema de notificaciones electrónicas. Éste era uno de los objetivos dela Ley General Tributaria en 2003 y en el que ha colaborado principalmente la Administración, que ha puesto los medios, pero también los asesores fiscales y colaboradores tributarios, por lo que nos debemos sentir orgullosos de ello.

 

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Un comentario en “Las grandes empresas valoran nuestro sistema tributario”

  1. PEDRO dice:

    Con este párrafo lo digo todo…
    “Un ejemplo claro lo estamos viviendo con la llamada amnistía fiscal, se regula por la D.A. 1ª del Real Decreto Ley 12/2012, el 30 de marzo, a las pocas semanas se publica una Orden Ministerial cuyo contenido no se ampara en la regulación inicial, para evitar esta situación se modifica la regulación inicial a través del Real Decreto Ley 19/2012, con posterioridadla Dirección Generalde Tributos emite un “informe” con el que pretende aclarar dudas (en definitiva dar seguridad jurídica) y al día siguiente varias asociaciones de funcionarios de Hacienda dicen que no lo comparten, que no les vincula y que no lo van a aplicar, en fin, creo que sobran los comentarios …”

    Gran artículo Juan

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